“El Famatina te ruega, hombre moderno, que no lo toques porque está durmiendo. No creas que de culpas estás exento, el bumerán que tiraste se volverá violento”, es una de las frases del poema que recitó María Eva de tan sólo 9 años, ayer por la mañana, en el corte de Alto Carrizal, a unos 40 kilómetros del cerro Famatina. Ella junto a 400 vecinos continuaban el piquete de la ruta que conduce a la cadena montañosa que la minera Osisko Mining Corporation quiere explotar para extraer minerales como oro, plata y cobre.
Los vecinos pasaron la noche anterior entre mates, tortas fritas y videos documentales de casos similares en Latinoamérica proyectados sobre una pared. También los asambleístas se preguntaban sobre las citaciones judiciales enviadas por la tarde. Algunas veces la rapidez de la Justicia sorprende.
La fiscal Analía Alcaráz esta vez actuó de oficio y en menos de 24 horas, del enfrentamiento del pasado martes entre vecinos y un grupo de mineros, que no pudieron subir a la montaña, las notificaciones habían llegado a la casa de 10 vecinos. Ayer fue la Policía la encargada de acercarse al corte y repartir a 40 asambleístas más, las citaciones para que se acerquen a Chilecito a declarar.
Dos imputaciones y van. Carina Díaz Moreno es docente de Famatina y una de las primeras mujeres que se sumó a la resistencia contra la megaminería a cielo abierto.
El miércoles recibió su segunda notificación para ir a declarar y por la que queda otra vez imputada penalmente por incumplir el artículo 194 del Código Penal que fija prisión de tres meses a dos años para quien “estorbare o entorpeciere el normal funcionamiento de los transportes por tierra, agua o aire o los servicios públicos de comunicación, de provisión de agua, de electricidad de sustancias energéticas”.
“La primera imputación fue en 2009 cuando juntos a compañeras tratamos de manifestarnos pacíficamente en Peña Negra topando unas camionetas de la Secretaría de Minería de La Rioja. Esa gente cortó los candados de la barrera y nos empezó a golpear, a mí particularmente el escribano Luis Parco me levantaba del suelo y me pateaba al costado de la ruta, esto está filmado y subido a Youtube como agresión de funcionarios a asambleístas de La Rioja”, recordó Carina.
Campanas suenan. Famatina no poseerá tecnología de última generación pero si de comunicación se habla, los vecinos saben como hacer para que resulte. Cuando las campanas de la iglesia del pueblo comienzan a sonar, los famatineños saben que hay que convocarse en el corte porque algo está ocurriendo.
Y ayer las campanas sonaron, a las 9.35 de la mañana comenzaron a repiquetear. Autos, camionetas y motos viajaron 10 kilómetros, desde el pueblo al piquete. Falsa alarma: los gendarmes que habían sido vistos por algunos vecinos estaban abocados al paso de los autos del Dakar y no para el desalojo. La respuesta fue inmediata y masiva, algo que alegró a la asamblea quienes aprovecharon para invitarlos a la misa celebrada por el padre Omar Quinteros y luego a compartir unas empanadas de carne fritas que elaboraron un grupo de mujeres.
“Aquí lo que está sucediendo es una manifestación de las convicciones firmes de un pueblo que está decidido a defender su terruño, sus recursos naturales, sobre todo el agua, pero también el aire y la tierra”, explicó el cura párroco quien acompaña espiritualmente a la comunidad.
“Yo como pastor tengo que estar al lado de mi pueblo”, dijo muy firme el padre Omar quien sufrió un intento de traslado de Famatina a pedido del Gobierno provincial. También intentaron prohibirle tocar las campanas de la iglesia con el fin de convocar a la gente. El obispo de La Rioja, Robert Rodríguez, emitió un comunicado la semana pasada pidiendo “paz social y diálogo”. No obstante, no hubo mayor acercamiento o apoyo de los demás integrantes de la iglesia a la comunidad famatineña.
Enviada especial a Famatina, La Rioja. Un grupo de vecinos del departamento riojano Famatina retomaron el pasado 2 de diciembre el corte en Alto Carrizal, lugar que conecta a la ciudad de Famatina (cabecera del departamento) con la sierra que lleva el mismo nombre.
El corte es para rechazar la explotación megaminera a cielo abierto del cerro. El martes pasado un grupo de 30 jóvenes mineros intentaron ingresar con apoyo policial pero los vecinos resistieron.
Los asambleístas saben que es una carrera contra el reloj. El 16 de enero es la fecha límite que contaría la empresa Osisko Mining Corporation para comenzar con la primera fase de exploración en el cerro Famatina. Si no logran ingresar al lugar, la empresa perdería 10 millones de dólares invertidos en el proyecto de explotación de 64 minerales, entre ellos oro. El Gobierno provincial, comandado por el gobernador Luis Beder Herrera, perdería 500 mil dólares que la empresa daría como anticipo por el contrato.
No obstante, los famatineños conocen muy bien las consecuencias que podría acarrear dejar subir a la montaña a los mineros: contaminación del medio ambiente y falta de agua. La Alumbrera (Catamarca) por ejemplo, utiliza 100 mil millones de litros de agua por día.
Con el paso de los días la resistencia se torna más difícil. Se turnan para hacer guardia en la posta de Alto Carrizal y el pasado martes se encontraron incluso familias enfrentadas: de un lado policías con la orden de convencer a los ambientalistas que dejen pasar a unos 30 jóvenes que portaban palos y machetes y del otro ambientalistas y vecinos que le dicen “no a la megaminería”, por fortuna el momento de tensión pasó y los mineros e retiraron del lugar.
Echaron a la Barrick. La lucha contra la megaminería a cielo abierto comenzó hace siete años atrás cuando los vecinos comenzaron a averiguar sobre la actividad minera a cielo abierto. El 14 de marzo de 2007 organizados en asamblea pudieron correr a la empresa internacional Barrick Gold que se encontraba en la etapa de exploración del Proyecto Famatina durante el gobierno de Ángel Maza. Ese hecho los vecinos lo recuerdan como “una pueblada heroica” de la que se sienten orgullosos y continúan hasta hoy con el mismo objetivo.
“Fue una pueblada heroica porque corrimos a la megaminera más grande del mundo. Tuvieron que bajar e irse del cerro porque no tienen licencia social, algo que necesita la empresa para poder transitar y convivir con la gente de la comunidad”, explicó la activista Carolina Suffich.
Ahora, la lucha es contra el acuerdo hecho por Osisko Mining Corporation y Emse y el gobernador Beder Herrera, quien durante su campaña, según los vecinos, se habría pronunciado contra la megaminería.
Apoyo. El intendente de Famatina, Ismael Bardogaray, fue reelegido en las pasadas elecciones por el partido departamental Frente Social para el Desarrollo. Su boleta iba pegada a la del actual gobernador Beder Herrera y a nivel nacional apoyó a Cristina Kirchner. Sin embargo, hoy el intendente se encuentra en la vereda de enfrente del Gobernador, apoyando a los ciudadanos que le dicen no a la minería.
“El pueblo de Famatina no quiere la actividad minera como una actividad para nuestra región. La gente apuesta al turismo o a la producción de nueces, duraznos, uvas, peras”, señaló Bardogaray
y el Estado donde está??? muy simple: ES COMPLICE!!! en esto esta metida la (in) justicia, el gobierno provincial y nacional, la policia y los fiscales. TODOS complices que cuidan y protegen a los intereses contaminantes en vez de a los ciudadanos Argentinos!!! Despierten!!!!